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Paula Restrepo Repostería

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10 Consejos Básicos Para Hornear Como Un Profesional

10 Consejos Básicos Para Hornear Como Un Profesional
Muchas veces hemos escuchado la expresión “cualquier persona puede cocinar”, y estoy convencida que es así, siempre y cuando se cuente con unas instrucciones claras y los utensilios necesarios!… Sin embargo, también es importante conocer algunos consejos prácticos de repostería, que son indispensables para obtener los mejores resultados al momento de preparar tus tortas, postres, galletas y cualquier otra delicia que se te antoje!
Así que hoy vamos a volver a lo básico!. Es posible que muchos de ustedes ya conozcan estos 10 Consejos Básicos Para Hornear Como Un Profesional, pero nunca sobra darles un repaso; sin embargo, si estás iniciando en este maravilloso mundo, cada uno de estos te ayudará a pasar de ser un principiante, ¡a convertirte un genio de la repostería!

La receta

  • Lee la receta por completo antes de comenzar

Seguramente algunos dirán que es algo obvio… pero honestamente todos, alguna vez, hemos pasado directamente a batir mantequilla con azúcar o mezclar erráticamente, después de sólo leer la lista de ingredientes!. Leer la receta completa (y comprenderla), solo toma uno o dos minutos adicionales, pero te ahorrará tiempo, ingredientes, frustración, muchos postres fallidos, galletas quemadas y tortas secas y densas!.

  • ¡Ten cuidado con las comas!

Es importante tener claro que la forma en que se escriben los ingredientes da toda la información de cómo se preparan y miden. Por ejemplo, «1 taza de harina todo uso tamizada» significa tamizar la harina antes de medir; mientras que con «1 taza de harina todo uso, tamizada», quiere decir que primero se mide y luego se tamizaSiempre prepara los ingredientes siguiendo las instrucciones al pie de la letra y en el orden en que están escritas: todo lo que viene después de la coma se hace en segundo lugar.

  • Entiende el lenguaje “técnico”

En rodajas, en cubitos, picados, cortados, en julianas, batidos, escaldados… Cada término significa algo diferente, así que, si no estás familiarizado con alguno de ellos, debes buscarlo y entender de qué se trata, antes de iniciar la preparación.


Las medidas

Indiscutiblemente, la mejor recomendación es invertir en la compra de una balanza de cocina, pues es la única manera de garantizar la exactitud en las medidas de los ingredientes (en especial de los ingredientes secos) y que, de esta manera, las recetas siempre tengan la textura y sabor adecuados y resulten consistentes en el tiempo, ¡lo cual es básico si quieres iniciar un emprendimiento en repostería!

En caso de que no cuentes con una balanza, siempre debes usar tazas y cucharas medidoras; las siguientes recomendaciones te permitirán medir adecuadamente los ingredientes, con ayuda de dichos elementos:

  • Harinas

Todo uso, trigo integral, sin gluten, maní, almendra, coco, cacao en polvo, azúcar pulverizada e incluso avena, se miden de igual manera. Utiliza un tenedor para sacar del recipiente el ingrediente en polvo a medir. Agítalo ligeramente hacia adelante y hacia atrás (como cerniendo en un cedazo) sobre la taza medidora para llenarla, procurando que quede un pequeño montículo que sobresalga por encima de esta. A continuación, raspa suavemente el exceso de harina en una sola pasada, poniendo la parte plana de un cuchillo (o cualquier elemento recto) contra la parte superior de la taza medidora.  Nunca se debe agitar, golpear o compactar el ingrediente dentro de la taza medidora; además, NO se debe sacar las harinas, la cocoa, la avena o el azúcar pulverizado, directamente del recipiente con la taza medidora, pues al proceder de esta manera, la receta puede quedar con hasta 1,5 veces más de ingrediente que la cantidad real requerida.

  • Leudantes

Para medir el polvo de hornear y bicarbonato de sodio, toma el contenedor y agítalo un poco para “aligerar” el polvo. Luego utiliza la cuchara con la medida requerida para sacar la cantidad necesaria y si sale con algo de exceso, nivela con un cuchillo.

  • Azúcares

Para el azúcar blanco se debe usar la misma técnica descrita para las harinas, pero en lugar de utilizar un tenedor, se debe utilizar una cuchara.  Para el azúcar moreno, se debe compactar ligeramente la taza medidora con una cuchara hasta que esté completamente llena y nivelada

  • Sal y especias.

Debes medirlos de igual manera que los leudantes: aligerar, servir y nivelar.

  • Mantequilla y margarina

Algunas mantequillas y margarinas en barra vienen en empaques que llevan las medidas en cucharadas, marcadas en un costado. Cuenta la cantidad de cucharadas necesarias y corta la barra con un cuchillo delgado y afilado, para que corte de manera más precisa. Si no tienes una barra con medidas, deja la mantequilla a temperatura ambiente (para que sea más manejable) y con una espátula flexible de silicona o caucho, toma trozos y deposítalos en el medidor que corresponda a la cantidad necesaria para tu receta, procurando compactarlos muy bien para no dejar espacios vacíos. Al final, nivela al ras con la parte plana de un cuchillo.

  • Líquidos

La leche, el aceite, el jugo, la miel, los jarabes y los extractos son un poco más complicados de medir con precisión, pues tienden a generar una tensión en su superficie, lo cual hace que se adhieran a los bordes de su contenedor y que en el centro forme una pequeña protuberancia (científicamente, se le llama “menisco»). Para medirlos adecuadamente, coloca la taza medidora sobre el mesón, vierte el líquido y agáchate un poco para que los ojos queden a nivel del medidor. Con la mirada a nivel, debes asegurarte de que el líquido en el centro del medidor esté al mismo nivel que en los bordes (que no se forme el menisco). Para cucharaditas y cucharadas, llénalos hasta el borde sin que se desborden. Adicionalmente, si los ingredientes líquidos en la receta tienen la medida en onzas, nunca debes utilizar la balanza para medirlos, ya que la opción de “onzas” es para onzas secas y ¡no onzas líquidas!

 


Mise En Place

«Mise en place» es un término que, como la mayoría del argot gastronómico, viene del francés y quiere decir “cada cosa en su lugar”. Antes de empezar cualquier preparación, siempre debes tener preparado tanto los utensilios necesarios (bowls, espátulas, tazas medidoras, moldes, batidoras, etc) como los ingredientes requeridos (lavados, cortados, pesados o medidos, tamizados, precocidos, etc).  La mejor manera de trabajar de manera relajada y poder disfrutar de la cocina, es mantener una adecuada organización.


Ahora que ya tienes estos Consejos Básicos Para Hornear Como Un Profesional, aplícalos en tu día a día y ¡empieza a preparar deliciosas recetas, por todo lo alto!

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